viernes, 27 de febrero de 2009

'Ingrid era arrogante, manipulaba a los secuestrados y dormía con Luis Eladio

Detalles desconocidos de la vida en cautiverio de Ingrid Betancourt narra el libro de los estadounidenses liberados en la "Operación Jaque".
Agencias
En medio de detalles sobre la vida en el secuestro, sobre las complicaciones fisicas, los retos mentales, los juegos de poder que tuvieron que vivir los tres norteamericanos secuestrados por las Farc en el 2003 y rescatados por las Fuerzas Militares de Colombia en el 2008, sobresalen el sinnúmero de rencillas que tuvieron que lidiar en lo que llaman una "mini-sociedad" de rehenes. El libro se llama "Fuera de Cautiverio, 1967 días en la selva colombiana". Cuesta 28 dólares tiene 457 páginas y es un relato cronológico, a manera de diario, en donde Keith Stansell, Marc Gonsalves y Tom Howes "evacúan" todos los sentimientos que acumularon en la selva. Publican un listado de 27 guerrilleros que estuvieron encargados de cuidar el cautiverio, también otro de los soldados que todavía están secuestrados y una serie de fotografias de los recuerdos: desde el juego de ajedrez que hizo a mano uno de los estadounidenses hasta las fotos con las nuevas motocicletas Harley Davidson con las que planean darle el tour de la libertad por buena parte del territorio estadounidense.La protagonista de la polémica en varias entradas del libro es Ingrid Betancourt, de quien dicen, manipuló a los secuestrados, utilizando juegos de poder, buscando su propio beneficio y no el del grupo en general. Dice Marc Gonsalves en la página 168 del libro, que cuando Ingrid los vió llegar al campamento, donde estaba ella con otros secuestrados, dijo que los americanos no cabían ahi, que no había suficiente espacio y que tenían que hacérselo saber a los guardianes."Parecía que Ingrid daba órdenes en su campamento". Incluso, dice Marc, ella casi que le dio la orden a alias "Martín Sombra" sobre reubicar a los americanos: "pónganlos en alguna otra parte, dijo ella", algo que sorprendió al norteamericano, sobretodo por el uso despectivo de la palabra "pónganlos, como si se tratara de un objeto".En el libro varias veces se insiste en que las dos parejas del que llaman el "Campamento Caribe" era "Lucho e Ingrid" (Luis Eladio Perez e Ingrid Betancourt) y Gloria y Jorge (Gloria Polanco y Jorge Géchem). Exactamente en la página 184, se dice que "Jorge y Gloria estaban la mayor parte del tiempo juntos, era claro que como ella era su enfermera, los sentimientos de uno hacia el otro eran mucho mas profundos (...) cuando uno ve a dos personas besarse y acariciarse tanto, cuando uno los ve bañándose juntos y actuando como una pareja, uno hace ciertas suposiciones sobre la naturaleza de su relación", dice Stansell en el texto. "Nunca vimos ni a Clara (Rojas) ni a Consuelo en ese tipo de comportamiento con algún otro secuestrado, ni tampoco las vimos dormir en las camas de otros hombres, en la manera en que dormían Lucho e Ingrid (por un lado) y Gloria y Jorge (por el otro)", dice el libro.Keith le dijo a Marc que Ingrid fue "arrogante", que ella pensaba que el campamento donde estaban le pertenecía a ella y que el lugar lo habían construído para ella. En la página 178 Keith dice que Ingrid le contaba a alias "Sombra" que se llevara a los gringos porque eran de la CIA y porque quizas tenían chips en su cuerpo que hacían fácil el rastreo. Esto se lo contaba a Keith un guardia amigo suyo, "nos pudieron haber matado simplemente porque Ingrid quería más espacio para ella". Otros detalles de la vida en la selva cuentan, que toda la ropa militar que les dieron en la selva decia en sus marquillas "Hecho en Venezuela", que en algunos momentos la guerrilla drogaba al niño de Clara Rojas, Emmanuel, para que no llorara cuando pasaban helicopteros de las Fuerzas Militares, pero que esto, sólo lo hacía llorar más. .Conocieron al "Mono Jojoy", quien les dijo que "los gringos no son sus rehenes, sino que ellos (los guerrilleros) eran rehenes de los gringos", todo porque tenían que alimentarlos y mantenerlos con vida. Siempre les decían que el Ejército los iba a matar por beneficio propio.Entre abril y junio del 2003, su campamento fue bombardeado, tuvieron que esquivar balas de noche. Hablaban de política; Tom Howes no quería que el mandatario venezolano Hugo Chávez interviniera en los rescates, pero los otros dos decían: "sea quien sea, con tal de ayudar a la libertad".

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