viernes, 29 de mayo de 2009

Discriminación de género


Existe un obstáculo invisible con el que se tropiezan las mujeres cuando llegan a cargos directivos, y que no les permite seguir su ascenso laboral.
Long Island Al Día
Según algunos expertos y de acuerdo con los estudios realizados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), pocas mujeres llegan a ocupar o a permanecer en cargos directivos con la misma proporción que los hombres porque no se pueden adaptar a la cultura empresarial dominante. Un clima determinado aún por valores masculinos, en el que no hay espacio para mostrar un lado vulnerable o un interés por el bienestar de los demás esto hace que el número de mujeres en cargos altos sea inferior al número de hombres. 
Este fenómeno se ha llamado coloquialmente “techo de cristal” porque aunque no se ve claramente, existe una barrera infranqueable hasta la que llegan las mujeres en sus ascensos laborales. Este hecho encuentra una explicación en la llamada “discriminación vertical”: la posibilidad de que una mujer ocupe un puesto de dirección disminuye cuando aumenta el grado de responsabilidad, es un fenómeno mundial, aunque en los países tercermundistas se ve con mayor frecuencia. 
Sin embargo,aunque las latinoamericanas han alcanzado prácticamente el mismo nivel de educación que los hombres, e incluso lo han superado en algunos países, participan menos en el mercado laboral, sus empleos son mal pagados y muchas de ellas trabajan en condiciones de inseguridad e insalubridad desprovistas de toda garantía laboral. 
El “techo de cristal” y las diferencias salariales entre ambos sexos siguen siendo bastante significativas en la mayoría de los países. Además la tasa de desempleo casi siempre es superior en las mujeres. 
Por otro lado, cuando la mujer alcanza un puesto directivo, por lo general, la escala salarial es más baja. Es decir, un presidente de una compañía gana más de lo que ganaría una mujer si ocupase su cargo en la misma empresa. 
Varias investigaciones hablan de que los hombres como las mujeres funcionan mal en culturas en las que el otro sexo se encuentra representando en posición dominante. Y como la mayoría de los ambientes laborales de cargos altos están dominados por hombres, las mujeres que ingresan a estos muchas veces se sienten mal y tiene que protegerse con una armadura. 
La discriminación de género en el ámbito laboral puede producirse en cada etapa del empleo, desde la selección y contratación, hasta la formación y la remuneración, abarca la segregación profesional y el momento de l terminación del trabajo. En cada etapa se encuentran diversos obstáculos para la promoción y el desarrollo de la carrera. 
Es un hecho que el “techo de cristal”· existe en el mercado laboral y siegue siendo lo que siempre ha sido: un obstáculo invisible con el que tropiezan las mujeres y que les impide llegar a la cima. 
Opine:¿ a observado discriminación en su empleo por razones de género?
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