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viernes, 12 de junio de 2009

El 'proyecto 279'


La reforma migratoria no está muerta
Se necesitan 279 firmas para que la reforma sea Ley: 218 representantes, 60 senadores y el presidente.
Jorge Ramos Avalos, Univision.com
Hay fuertes señales de vida. La reforma migratoria no está muerta. La semana pasada se reunieron en Washington más de 700 congresistas y líderes de organizaciones civiles, iglesias, sindicatos y empresas para lanzar una campaña a nivel nacional que permita la legalización de millones de indocumentados.
Todo a favor
Y el próximo miércoles 17 de junio, en la Casa Blanca, el presidente Barack Obama se reunirá con un pequeño grupo de republicanos y demócratas para planear los pasos concretos que culminen con una reforma migratoria este año.
Sí, este año. Si no hay reforma migratoria este año –como lo prometió Barack Obama en su campaña- el próximo sería casi imposible. En el 2010 habrá elecciones congresionales y los políticos estarán más interesados en la reelección que en los indocumentados (que no votan).
En el 2011 es muy posible que la popularidad del presidente Obama vaya cayendo y que se haya acabado casi todo su capital político. Es normal. Le ha pasado a casi todos los presidentes, incluyendo a Ronald Reagan. Y en el 2012 estaremos en plena campaña presidencial y ese año no pasa nada.
Así que el año de la reforma migratoria es este 2009 o a principios del otro. Pero un largo retraso significaría, casi seguro, su muerte. Y significaría, también, que crecería el problema y el número de indocumentados.
Este año se dan tres condiciones que hace mucho tiempo no coincidían y que, quizás, no se vuelvan a repetir: uno, un presidente sumamente popular; dos, un partido político (el Demócrata) controlando el congreso y la Casa Blanca: y tres, un presidente que prometió una reforma migratoria en su primer año de gobierno. Es la “tormenta perfecta”.
Uno de los mejores argumentos a favor de legalizar a la mayoría de los 12 millones de indocumentados que hay en el país es que la alternativa no existe. Es decir, no me puedo imaginar los videos por televisión y en la internet de agentes federales y policías deteniendo, arrestando, esposando y deportando en camiones y aviones a millones de niños, mujeres y trabajadores indocumentados a sus países de origen.
Estados Unidos no es un país que se atrevería a cometer semejante atropello. Entonces lo único que nos queda es arreglar lo que hoy no funcionar. Y el sistema de migración de Estados Unidos no funciona.
Estados Unidos no controla sus fronteras, ni trata con compasión a los indocumentados. Las redadas y la separación de familias no es la manera correcta de arreglar un problema que tiene su origen en las enormes diferencias de sueldo entre Estados Unidos y América Latina.
Y para cambiar las cosas se necesita el apoyo de 279 personas. Nada más y nada menos. Llamémosle el Proyecto 279.
Para que haya una reforma migratoria se necesita el voto de 218 miembros de la Cámara de Representantes, de 60 senadores y la firma del presidente Obama. Y hasta el momento lo único seguro es la firma presidencial.
La congresista de Nueva York, Nydia Velázquez, me dijo hace poco que ella calculaba que ya tenían 210 votos en la Cámara de Representantes. Hay demócratas que se rehúsan a votar por una reforma migratoria pero hay republicanos que lo están considerando. Se necesitan 8 votos más.
En el senado la cosa también está complicada. El ex senador y actual Secretario del Interior, Ken Salazar, me recordó que la última batalla por una reforma migratoria se perdió en el Senado a mediados del 2007. Y eso podría repetirse.
Aunque actualmente hay 59 Demócratas en el Senado, no todos votarían por una legalización de indocumentados. Así que se necesita urgentemente la ayuda del senador John McCain –quien propuso en el 2005 una reforma migratoria- y de otros Republicanos interesados en cambiar el sistema (y, de paso, en recuperar los votos del creciente electorado hispano). Sin Republicanos no hay reforma. Punto.
El Secretario Salazar cree que el debate en el congreso podría darse a finales de este año y me aseguró que, basado en sus conversaciones con el presidente Obama, él sí está comprometido en cumplir su promesa.
Sin embargo, el congresista de Illinois, Luis Gutierrez, -quien ha realizado una enorme gira en todo el país en busca de apoyo a la reforma migratoria- me dijo que eso podría ser demasiado tarde y que a él le gustaría ver el inicio del debate a finales del verano, a más tardar.
Al final de cuentas de lo que se trata es, simplemente, de conseguir el apoyo de 279 personas. Eso es todo. Pero hay veces en que lo más sencillo es, también, lo más difícil de lograr.

viernes, 22 de mayo de 2009

Propuesta para reunificar familias


Demócratas enviaron plan al Congreso
Long Island Al Día con EFE.
 Los senadores demócratas Robert Menéndez (Nueva Jersey), Edward Kennedy (Massachussets), Charles Schumer (Nueva York) y Kirsten Gillibrand (Nueva York) presentaron  en el Senado la iniciativa de ley 'Reuniting Families Act' (Ley de Reunificación Familiar), que tiene como objetivo reunir a las familias de inmigrantes legales.
Acortar la espera
El proyecto proporcionaría, según sus promotores, una salida a las familias de residentes legales que permanecen separadas debido a los largos tiempos de espera para lograr visados familiares.
"En una sociedad que valora tanto la unidad familiar como la nuestra, no podemos permitir que haya familias que tengan que esperar hasta 23 años para reunirse con sus seres queridos", dijo Menéndez en una conferencia telefónica.
El senador por Nueva Jersey es optimista sobre el futuro del proyecto, ya que "la familia suele generar consenso entre los senadores".
"La pregunta es más bien si lo trataremos como un tema independiente, en cuyo caso será menos polémico, o como en mi opinión debería tratarse: de la mano de una reforma de inmigración", señaló Menéndez.
Envío a la Cámara
El 'Reuniting Families Act' (Ley de Reunificación Familiar) recupera, con algunas modificaciones, el borrador que el congresista Mike Honda (demócrata de California) presentó en septiembre de 2008 ante la Cámara de Representantes, y que finalmente no llegó a ser votado.
Honda prepara ahora un segundo proyecto de ley sobre familias, y espera poder someterlo a votación en la Cámara a mediados de junio.
La principal novedad del proyecto que debatirá el Senado respecto al que presentó Honda consiste en un plan específico sobre viudas y huérfanos de residentes legales, quienes, según Menéndez, se enfrentan en muchas ocasiones a la deportación cuando pierden a su marido o padre.
Nuevas categorías
El proyecto también propone reclasificar a las esposas e hijos de residentes permanentes como "parientes inmediatos" para evitar las largas esperas de categorización estipulados por el Departamento de Estado y que se mueve conforme el cupo de visas disponibles para cada año.
También permitiría la reunificación de las familias pese a las barreras de entrada y reactivaría los visados inhabilitados por retrasos burocráticos.
Las categorías de inmigrantes se encuentran definidas en el Boletín de Visas que cada mes actualiza el Departamento de Estado. Las categorías inferiores, como por ejemplo los cónyuges de residentes permanentes, algunas veces deben esperar 10 años o más por un cupo de visa disponible para poder ingresar a Estados Unidos y reunirse con su familia.
Si tenemos un sistema que ofrece oportunidades de forma justa, crearemos un efecto disuasorio en los que se plantean entrar en el país sin documentos", aseguró Menéndez.
Para el senador, el proyecto será además positivo para la economía del país, ya que "los inmigrantes que cuentan con el apoyo de sus familias están más dispuestos a trabajar duro y a pagar impuestos".
Dentro de la reforma
Según Menéndez, esta ley debería completarse con una reforma migratoria que garantice la seguridad de Estados Unidos y se enfrente a las necesidades económicas sin dejar de respetar la legalidad y los derechos de los trabajadores.
"La reforma debe crear un camino hacia la legalización, la concesión de permisos permanentes de residencia tras revisar cada caso particular", explicó.
También en la conferencia telefónica, el obispo de la iglesia luterana Julian H. Gordy aseguró que este proyecto de ley representa esperanza para las comunidades de fe de todo el país.
"El sistema de inmigración actual mantiene a las familias separadas durante años, y eso va en contra de nuestros valores. Este proyecto podría aliviar la presión en las fronteras y permitir que más inmigrantes encuentren un canal de entrada legal", dijo Gordy.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Debate migratorio ya tiene fecha de inicio.

8 de junio primera reunión bipartidista
Long Island Al Día con AFP.
La Casa Blanca de Barack Obama envió las citaciones para un primer debate bipartidista el 8 de junio en Washington DC.
El presidente Barack Obama sostendrá el 8 de junio un primer encuentro con legisladores demócratas y republicanos "para empezar la discusión política" sobre un proyecto bipartidista que permita la legalización de millones de indocumentados, según se conoció este día.
El primer paso
El debate había sido anunciado por la Administración cuando el propio presidente dijo que convocaría a una reunión de expertos a comienzos del verano, y que confiaba que para finales de otoño el Congreso recibiría un proyecto de reforma, pero hasta ahora no se conocía una fecha concreta.
"La Casa Blanca convocó a congresistas para el 8 de junio", dijo Luis Miranda, vocero hispano de la Administración. Ese día se reunirán "miembros de los dos partidos en el Congreso para iniciar el debate de la política de la reforma migratoria".
"La idea es comenzar a trabajar en un debate más intenso este año", agregó.
La citación fue hecha por la Casa Blanca.
La realidad de las familias separadas
Después de la primera reunión política bipartidista, la Casa Blanca podría convocar al resto de actores del plan de reforma, entre ellos activistas, religiosos, abogados, sindicalistas y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos.
Según el congresista Jared Polis (demócrata de Colorado) existe "un firme proceso de construcción de una coalición nacional" de grupos civiles que están trabajando a fin de que "se apruebe este año una amplia reforma de inmigración".
Plan integral
A mediados de abril y tras reiterar su compromiso de impulsar una reforma migratoria en el curso de 2009, Obama dijo que apoya un plan integral que atienda tanto las necesidades de seguridad del país como el enorme costo humano que sufren los inmigrantes indocumentados, cuyo número alcanzaría los 11.9 millones de acuerdo con cifras recientes del Pew Hispanic Center.
Si bien la incertidumbre económica es demasiado grande como para que Obama se arriesgue a presentar una propuesta de legalización, la Casa Blanca aseguró el miércoles que el plan sigue en curso tal y como el presidente lo dijo en su campaña.
Obama prometió que durante su primer año de mandato enviaría al Congreso un proyecto de reforma, plan que de acuerdo con los bosquejos señalados por su campaña incluiría una vía de legalizar a aquellos indocumentados que llevan tiempo en el país, pagan impuestos, cancelen multas y hablen inglés, entre otros requisitos.
Pero el proyecto final no dependerá únicamente de lo que diga la Casa Blanca.
Fuentes del Congreso aseguraron que el proyecto de reforma "deberá ser amplio" para que capte la atención y el compromiso del mayor número de congresistas y evitar los fracasos ocurridos durante los debates de 2006 y 2007.
"El tema migratorio es bastante complejo", advirtió José Parra, vocero hispano de la oficina de Harry Reid (demócrata de Nevada), líder de la mayoría en el Senado. "Es obvio que no todos votarán a favor de la propuesta que envíe la Casa Blanca".
Cuestión de votos
La tercera semana de abril, cuando las dos principales organizaciones sindicales de Estados Unidos, la American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO) y 'Change to Win' anunciaron su unión de fuerzas para participar en el debate nacional que se avecina, Eliseo Medina, vicepresidente ejecutivo de la Unión Internacional de Empleados de Servicio (SEIU), previno que no se contaba con el número suficiente de votos en el Senado y que estaban "trabajando en eso".
El Senado tiene 100 asientos y se requieren 60 para aprobar la reforma. Los demócratas tienen 57 curules más los dos votos independientes, pero "no damos por hecho que todos los demócratas votarán a favor", subrayó Medina en esa ocasión.
Fuentes del Senado consultadas este miércoles respecto a la advertencia de Medina, dijeron que la decisión de cada senador dependerá del tipo de proyecto que se redacte en la instancia que organiza la Casa Blanca.
Proyectos anexados
"Hay que considerar el tipo de proyectos que anexen, qué se hará con los trabajadores agrícolas, con los estudiantes sobresalientes y con los trabajadores profesionales", dijo un funcionario a condición de mantener su nombre en reserva.
Otro comentó que cada senador tiene una estrategia de elección para mantenerse en el puesto y que no respaldará la reforma si ésta afecta sus posibilidades reales de ganar la elección de medio tiempo de 2010.
Las fuentes también dijeron que en el proceso de debate habrá que convencer tanto a senadores demócratas como republicanos, y reiteraron que el proyecto final de reforma debe considerar estas "limitaciones".
Tiempo en contra
A su vez, Parra señaló que otro factor importante a considerar en el debate 2009 "es el tiempo en que podamos movernos en esta legislación. Antes de la reforma migratoria tenemos el debate de la reforma de salud, que está pautada para que finalice antes de otoño. Después vendría la reforma migratoria, pero el debate previo podría extenderse, demorarse más allá del tiempo previsto".
Algunos proyectos que podrían agregarse a la reforma integral de inmigración, como la denomina la Casa Blanca, serían la Ley de Desarrollo, Alivio y Educación para Menores Extranjeros -Dream Act-, que daría residencia a miles de estudiantes sobresalientes, y la Ley de Empleos, Oportunidades, Beneficios y Seguridad para los Trabajadores Agrícolas (AgJOBS), que legalizaría a unos 3 millones de campesinos en un plazo a ser fijado por el Congreso.
Ambas iniciativas de ley fueron revividas en ambas cámaras del Congreso y se espera que sean agregadas al proyecto de reforma migratoria que comenzará a ser redactado a partir del 8 de junio, de acuerdo con los planes de la Administración.

martes, 19 de mayo de 2009

Hispanos confían en que Obama abordará reforma migratoria en el primer año


El tiempo de la reforma es ahora.
Washington, 18 may (EFE).- Los hispanos confían en que el presidente Barack Obama impulsará la reforma migratoria en su primer año de Gobierno pese a la crisis económica, según una encuesta difundida hoy por la organización America's Voice.
Pese a los problemas económicos que afronta el país, el 72 por ciento de los consultados asegura que mantiene su confianza en que el presidente enviará al Congreso una propuesta de reforma migratoria "comprensiva" durante su primer año de mandato.
La encuesta, realizada por Bendixen & Associates, analiza la tendencia de los votantes hispanos una vez que Obama ha pasado el test de los 100 días de Gobierno en los que la economía han ocupado la mayor parte de su agenda.
No obstante, la comunidad hispana persiste, según explicó el director ejecutivo de America's Voice, Frank Sharry, quien presentó el sondeo junto con el vicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU), Eliseo Medina, y el presidente de la consultora Bendixen & Associates, Sergio Bendixen.
Del total de encuestados, el 59 por ciento reveló ser demócrata, el 20 por ciento republicano y el 21 por ciento independiente. Sin embargo, Bendixen recordó que la confianza en los demócratas fue mucho mayor.
De hecho, el 68 por ciento de los encuestados dijo que votó por Barack Obama, mientras que sólo el 30 por ciento lo hizo por el candidato republicano, John McCain.
Además, el 71 por ciento opina que el Partido Demócrata representa mejor los intereses de la comunidad hispana frente al 11 por ciento que cree que los republicanos lo harían mejor.
Esta tendencia demuestra, según los expertos, que los republicanos han perdido el apoyo de la comunidad hispana, debido en parte a la gestión de la cuestión migratoria, un asunto crucial para la mayoría de los encuestados.
El 82 por ciento de los consultados señaló que la inmigración es un asunto importante (el 59 por ciento) o muy importante (el 23 por ciento).
Aunque puesto en perspectiva, el 56 por ciento cree que la crisis económica es el principal asunto de interés para el país, seguido de las guerras de Irak y Afganistán (13 por ciento) y de la falta de acceso a la sanidad pública (9 por ciento).
No obstante, el 69 por ciento cree posible que la Administración Obama puede abordar la economía y la inmigración al mismo tiempo.
La inmigración se ha convertido en un tema que afecta a los hispanos personalmente, explicó Bendixen, ya que el 69 por ciento reconoció que alguno de sus conocidos, amigos o familiares es indocumentado.
Por eso, las posturas migratorias de los candidatos son fundamentales para los hispanos a la hora de votar.
El 87 por ciento dijo que no votaría por candidatos al Congreso que favorezcan la salida del país de la mayoría de los inmigrantes indocumentados y si lo haría por un candidato que presentara una reforma "comprensiva".
Esta tendencia indica que los hispanos "están dispuestos a votar por aquel partido que les tenga en cuenta", subrayó Bendixen, que recordó que el 75 por ciento considera que el sentimiento anti-inmigrante ha aumentado en los últimos años, debido al discurso negativo que han tenido los políticos en torno al debate migratorio.
Esto demuestra la importancia que tendrá el voto hispano en 2010 subrayó Medina por su parte, que señaló que aunque los republicanos han perdido la confianza de los hispanos por su postura en materia migratoria "no es tarde para empezar a enmendarla y apostar por una reforma migratoria comprensiva".
En cuanto a los demócratas, señaló que aunque ahora cuentan con el apoyo de la comunidad hispana advirtió de que "están esperando acción" y aseguró que "el tiempo de la reforma es ahora".
La encuesta se hizo con una muestra de 800 votantes hispanos de los estados de California, Colorado, Florida, Illinois, Indiana, Nevada, Nueva York, Nuevo México, Carolina del Norte, Pensilvania, Texas y Virginia, y tiene un margen de error de 3,5 puntos.
El 45 por ciento de los encuestados nacieron en Estados Unidos, el 30 por ciento en México y el resto en países de Centro América, Sur América, República Dominicana, Puerto Rico y Cuba.

martes, 12 de mayo de 2009

Obama reitera compromiso de realizar reforma migratoria.


Long Island Al Día.
El presidente Barack Obama reiteró su compromiso de respaldar una reforma migratoria amplia que legalizaría a los millones de indocumentados que trabajan de forma ilegal en Estados Unidos. El mandatario reafirmó esa posición durante un encuentro privado que sostuvo  en la Casa Blanca con el famoso locutor de Univision Radio, Eddie "Piolín" Sotelo, para cumplirle su promesa de campaña de recibirlo como presidente
La posibilidad de una reforma migratoria amplia fue uno de los temas más discutidos durante el encuentro en Washington.
Después de retornarle el saludo de forma cordial, Sotelo fue directo al grano. Le preguntó al presidente sobre su promesa de campaña de respaldar una reforma migratoria, y qué había hecho éste desde que asumió su puesto en enero de este año.
"Pienso que estamos progresando en ese sentido", manifestó Obama. "Hace poco me reuní con líderes del Caucus Hispano del Congreso y les reiteré mi compromiso por una reforma migratoria".
El mandatario afirmó que estaba trabajando muy de cerca con los congresistas Luis Gutiérrez de Illinois y Nydia Velásquez de Nueva York en la Cámara de Representantes, y con Bob Menéndez de Nueva Jersey en el Senado en un proyecto que regularice a los indocumentados que viven y trabajan en el país.
"Mi meta es que se presente un proyecto de ley este mismo año", puntualizó Obama, al destacar que sus planes habían sido retrasados por la actual crisis económica por la que atraviesa el país. "He estado muy ocupado con otros asuntos como la creación de nuevos empleos... pero mi compromiso sigue firme".
Obama aclaró que el proyecto de ley deberá establecer pautas claras en cuanto a la seguridad fronteriza se refiere, y probablemente considerará sólo a aquellos inmigrantes indocumentados que no tengan antecedentes criminales.
Los detalles de la posible reforma migratoria aún están en el aire. Sin embargo, el presidente explicó que el plan también podría exigir que los solicitantes paguen una especie de multa u cuota para regularizar su estatus legal, y pedirá a los interesados que se comprometan a aprender el idioma inglés, explicó el presidente.
Obama reconoció que en este momento es probable que su administración no cuente con los suficientes votos en el Congreso para que se apruebe una reforma migratoria amplia. Pero afirmó que este era un problema que intentará resolver en los próximos meses.
"Tenemos que trabajar muy duro en eso", enfatizó Obama. "Es necesario que obtengamos al menos 60 votos en el Senado y una mayoría en la Cámara de Representantes... Esto es algo que aún tenemos que lograr".
Para recibir apoyo, Obama señaló que tendrá que negociar directamente con legisladores de ambos partidos (demócratas y republicanos). Por lo que le pidió a la ciudadanía que tan pronto el proyecto de ley sea presentado en la legislatura, empiecen a llamar y escribirle a sus representantes para explicarles la gran necesidad que existe de una reforma migratoria.
"Hay que esperar que se presente el proyecto de ley; cuando la propuesta esté en el pleno [del Congreso], en ese momento la gente tiene que llamar a sus representantes", afirmó Obama.
El presidente destacó los aportes que los hispanos hacen a diario en beneficio de Estados Unidos, y recordó una reciente ceremonia de juramentación de nuevos ciudadanos donde los "nuevos americanos" eran militares de Estados Unidos que eran residentes legales.
"Estos militares ya habían peleado por este país, pero no eran ciudadanos todavía", relató Obama. "Para mí fue un gran honor compartir con ellos".
Por otro lado, Sotelo le preguntó a Obama también sobre el Dream Act, un proyecto de ley que en el pasado se ha estacando en el Congreso pero que, de ser aprobado, otorgaría becas y otros beneficios académicos a estudiantes indocumentados que quieren asistir a la universidad en Estados Unidos.
"Yo respaldo el Dream Act en un 100 por ciento", reiteró Obama. "De hecho estoy comprometido con la educación... Mi administración ha elevado la cantidad de dinero que se invierte en la educación; porque quiero que más estudiantes tengan la oportunidad de ir a la universidad, que dispongan de más recursos, becas y préstamos".
Refiriéndose específicamente a los estudiantes indocumentados, el presidente expresó, "en estos momentos estos alumnos son hijos de Estados Unidos y es muy probable que permanecerán en este país".
Obama señaló que Estados Unidos tiene que tomar una gran decisión: Hacer "que se queden en este país sin educación o trabajar para que aprovechen las oportunidades académicas que ofrece este país".
El presidente argumentó que más allá de crear los mecanismos legales para que los estudiantes indocumentados puedan acceder a la universidad, había que desarrollar un plan para que éstos puedan trabajar de forma legal en Estados Unidos una vez se gradúen.

sábado, 2 de mayo de 2009

Obama pide más tiempo para una reforma migratoria.


Long Island Al Día con AP.
La reforma migratoria es un asunto pendiente en EE UU desde el Gobierno de Ronald Reagan (1980-1988). El entonces presidente ofreció una amnistía a los tres millones de sin papeles que residían en el país. Hoy esa cifra ha ascendido hasta casi 12 millones. En sus 100 primeros días en la Casa Blanca, Barack Obama ha lidiado con dos guerras, una grave crisis económica y una alerta de pandemia mundial. El de la inmigración es un asunto que deberá permanecer en la lista de espera, según el propio presidente ha confirmado.
El anuncio suscitó un aluvión de críticas a su derecha y a su izquierda. Los defensores de una reforma que ayude a los inmigrantes ilegales a regularizar su situación, le acusaron de posponer un asunto de máxima urgencia. En el otro extremo, los conservadores le reprocharon dejar intacto un sistema que, según dicen, resta puestos de trabajo a los estadounidenses.
El mandatario matizó: "Creo que habrá progresos en este año, y voy a hacer que esto se ponga en marcha tan rápido como me sea posible". Añadió que el sistema migratorio actual "no es bueno para los trabajadores estadounidenses" y que es "peligroso para los mexicanos que intentan cruzar una peligrosa frontera". Su intención es reformarlo. 
Obama ha manifestado su voluntad de ofrecer una regularización a los sin papeles que permanecen en el país. Una reforma "comprensiva", según explica Audrey Singer, analista del think tank Brookings Institution. "El presidente quiere un seguimiento policial en la frontera y en los puestos de trabajo y una legalización que evite la drástica medida de deportar a inmigrantes que residen aquí desde hace años", comenta.
Su política no se distingue mucho de la de su predecesor. George Bush intentó aprobar una medida similar que fracasó en el Senado en 2007. La propuesta bipartidista, elaborada por los senadores John McCain, republicano, y Edward Kennedy, demócrata, contemplaba un aumento de la vigilancia en la frontera con México, la creación de un registro informatizado de inmigrantes ilegales y un programa de trabajo temporal al que se podrían acoger 200.000 inmigrantes al año, que abriría una vía para la residencia permanente y la ciudadanía.Según los sondeos, sólo un 20% de los estadounidenses se oponía a la reforma, pero, como la senadora demócrata Diane Feinstein dijo entonces, "ese 20% expresó su opinión con voz muy alta". Bush calificó el fracaso en el Congreso como "una decepción".
Aún así, "los primeros pasos de Obama en este campo han marcado cierto cambio filosófico respecto a Bush", comenta Singer. "Hasta ahora, el foco de estas redadas era detener a sin papeles. Ahora se penalizará a los que les ofrecen trabajo". La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, anunció el jueves que la nueva prioridad son "los empleadores que hacen dinero de estos inmigrantes ilegales y les dan trabajos que deberían ser de estadounidenses", según dijo a Associated Press.
Un millón de sin papeles son detenidos en EE UU cada año. Hasta 2006, a la mayoría se les ponía en libertad y se les llevaba a juicio. Bush cambió el sistema. Ahora, a los detenidos se les lleva a uno de los ocho llamados centros de detención para ilegales y se les envía a su país en un tiempo máximo de 90 días.
De acuerdo con su historial político, la posición de Obama en materia de inmigración es moderada. Por una parte, se opuso a convertir el inglés en la única lengua oficial de EE UU -que tiene más de 45 millones de hispanoparlantes- y votó a favor de que los sin papeles obtuvieran los beneficios de la Seguridad Social y que tuvieran la posibilidad de obtener la residencia legal. En el otro extremo, votó a favor del muro que se está construyendo en la frontera con México y propuso implantar un sistema informatizado donde los empleadores puedan comprobar si sus trabajadores son legales o no.

jueves, 30 de abril de 2009

Obama reitera promesa de impulsar reforma migratoria

Long Island Al Día con EFE
El presidente de EE.UU., Barack Obama, reiteró  su compromiso de lograr una reforma migratoria y prometió que para ello buscará la cooperación de quienes estén interesados en resolver "este problema crucial".
"Queremos avanzar en este proceso. No podemos continuar con este sistema fallido. No es bueno para nadie", señaló Obama en una conferencia de prensa ofrecida al cumplir los cien días en la Casa Blanca.
Se calcula que en Estados Unidos viven alrededor de 12 millones de residente ilegales.
El presidente de EE.UU. señaló que es partidario de una reforma que incluya una eventual naturalización de esos residentes ilegales.
Sin embargo, afirmó que antes de ello los estadounidenses deben estar convencidos de que se está haciendo todo lo posible por garantizar la seguridad de las fronteras.
Obama indicó que el ingreso de trabajadores ilegales al país se ha convertido en un factor de presión en las comunidades fronterizas y es fuente de una enorme serie de problemas.
El presidente de Estados Unidos fue consultado sobre su estrategia frente a la reforma migratoria y sobre si está dispuesto a estudiar el tema con el senador republicano John McCain, su rival en las elecciones de noviembre.
"Me gustaría unirme a él y a otros para analizar este problema crucial", indicó.
Obama también afirmó que espera citar a un grupo de expertos para analizar el asunto, "en un marco que sirva para avanzar este proceso", y para "mostrar que existe una estrategia bien concebida".
Además, "queremos demostrar que podemos conseguir resultados respecto a la inmigración", dijo el jefe de la Casa Blanca.

miércoles, 22 de abril de 2009

Reparar el sistema de inmigración

Se requiere un sistema que funcione.
María Cardona, estratega Democrática y ejecutivo de relaciones públicas.
Hay pocos temas que inflaman tanto la pasión - a ambos lados de la cuestión - que de la forma en que el país debe tratar con nuestro roto sistema de inmigración .
Pero una cosa es cierta: Hay que arreglar este problema crítico, ya que se empeora día a día. Contrariamente a la creencia que sólo pensando en la seguridad de nuestras fronteras, vamos a ver la creación de un sistema que "funcione",tenemos que instituir un sistema que, si bien resguarde nuestras fronteras, también permita al país hacer frente al flujo de trabajadores, y la demanda de los mismos, la que existe incluso en esta economía deprimida.
También es contrario a la creencia que los 12 millones de inmigrantes indocumentados que viven aquí no van a desaparecer, no importa lo miserable que les puedan querer hacer su vida aquí.
Estas son personas que han estado aquí por muchos años, tiene raíces en sus comunidades, tienen niños que no conocen otra patria y son ciudadanos de EE.UU, y que han contribuido mucho a nuestra economía y al tejido social de nuestro país.
Sí, nuestra demografía está cambiando y eso es algo que permite a muchas personas satanizar a inmigrantes (legales e ilegales). Pero la realidad es que EE.UU, ya no es la del pasado y nuestro país ya no es solo de los ciudadanos americanos. La búsqueda del sueño americano, rodeó la nación de más personas deseosas de hacer de nuestra casa, también su hogar y eso es válido.
La solución razonable es encontrar una manera de sacar a esta población subterránea de las sombras, comprender quiénes son (importante desde el punto de vista de seguridad nacional), garantizar que paguen una multa, aprendan Inglés, y que se ubiquen en la parte de atrás de la línea de espera de quienes están en turno para hacerse ciudadanos. Pero en última instancia, redunda en nuestro interés como país el darles un camino a la ciudadanía. Al hacerlo, vamos a detener efectivamente la presión a la baja que existe actualmente en todos los salarios de los trabajadores debido a la capacidad de los empleadores sin escrúpulos para el uso y abuso de los trabajadores indocumentados ya que les pagan por debajo del salario mínimo porque estos trabajadores no tienen protección bajo la ley de EE.UU.. Esto perjudica a todos los trabajadores en todos los ámbitos.
Esto es pura economía y es la razón por la cual ahora la mayoría de los sindicatos apoyan la legalización de esta mano de obra masiva.
Por cierto, la mayoría de los estadounidenses apoyan la reforma de nuestro roto sistema de inmigración y el apoyo es lo que de alguna una manera legaliza la mano de obra indocumentada. Por desgracia, las voces de las fuerzas de la extrema derecha han tenido la mayor resonancia y las voces son más fuertes. Pero ello quiero advertir: Esto no solamente es sólo lo correcto desde el punto de vista económico para nuestro país, porque si el Partido Republicano quiere realmente salir de la vida en penumbras que tiene ahora, su manejo de esta cuestión le dará la señal a todos los latinos en este país, tal como lo hizo en 2006. El mensaje fue alto y claro y los latinos reaccionaron en consecuencia, desempeñando un papel muy importante en la ganancia de las mayorias del congreso por los demócratas y la llegada de Obama a la presidencia.

jueves, 16 de abril de 2009

Sindicatos se unen por reforma


Llevarán una sola voz a debate nacional
Dos de las principales uniones sindicales de Estados Unidos acordaron, por primera vez, unir fuerzas para apoyar la revisión a las leyes migratorias y la aprobación de una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para al menos siete millones de trabadores indocumentados.
Apoyo clave
El acuerdo, reportó el periódico The New York Times, le daría al gobierno del presidente Barack Obama un importante apoyo entre los sindicatos en momentos que la Casa Blanca analiza el tema en medio de la severa crisis económica por la que atraviesa el país
John Sweeney, presidente de la American Federation of Labor and Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO) y Joe T. Hansen, líder de "Change to Win", anunciaron que unieron fuerzas para participar en el debate nacional que se avecina y que fue confirmado por un alto funcionario de la Casa Blanca la semana pasada.
Durante el fallido debate migratorio de 2007, ambas organizaciones no se pusieron de acuerdo sobre un enfoque común. Tras seis semanas de "tiras y aflojas" en el Congreso, los legisladores rechazaron un proyecto que recomendaba un camino a la residencia para indocumentados que llevaran tiempo en Estados Unidos, pagaran impuestos y carecieran de antecedentes criminales.
La misma base
Un criterio similar predomina en la Casa Blanca de Obama. Durante la campaña presidencial, el mandatario dijo que durante su primer año de mandato promovería un debate que incluya la legalización para inmigrantes que reúnan estos tres requisitos, como mínimo.Hasta el momento no se ha elaborado ningún plan en concreto, pero el concepto está vigente en la administración.
Y las organizaciones sindicales no pierden el tiempo. "El movimiento obrero está unido y nos aseguraremos de hablar con una sola voz en el debate de la reforma migratoria con la Casa Blanca y el Congreso", dijo Sweeney al periódico The New York Times.
Nuevas grietas
Si bien el anuncio mostró que la grieta abierta en 2007 fue subsanada, inmediatamente se abrió otra, dijo el diario neoyorquino. Un funcionario de la Cámara de Comercio de Estados Unidos anunció que los empresarios siguen comprometidos con un programa de trabajadores invitados.
Randel Johnson, vicepresidente de la organización, advirtió que la reforma migratoria será posible si la comunidad empresarial y los sindicatos trabajan juntos en el debate.
La semana pasada The New York Times reportó que el presidente Obama estaría presionando para que el proyecto de ley para una reforma migratoria sea prioridad en su agenda, pese a la dificultad que supone ponerla en marcha a debido a la recesión económica, un problema que concentra toda su atención.Cecilia Muñoz, subdirectora de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca, dijo que el presidente Obama se encuentra estructurando el esfuerzo para reactivar el debate, y reconoció que este paso podría "despertar pasiones" a causa de la división que existe sobre el tema.

martes, 14 de abril de 2009

Reforma migratoria incrementaría ingresos locales, estatales y federal


LIAD y Agencias.
La legalización de los millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos mejoraría los salarios y las condiciones laborales para todos los trabajadores, reveló un estudio difundido el lunes en la capital estadounidense.
Agregó que, además, una reforma migratoria amplia incrementaría los ingresos de los gobiernos locales, estatales y federal en momentos en que todos están necesitados de dinero, reportó The Associated Press.
En el supuesto caso que el Congreso debata y apruebe una reforma migratoria amplia que incluya una vía de legalización para indocumentados que llevan tiempo en Estados Unidos, pagan impuestos y carecen de antecedentes criminales, los nuevos inmigrantes legalizados también podrían ejercer trabajos mejor remunerados, pagar más impuestos y gastar más en bienes y servicios.El informe fue elaborado por el Centro de Políticas de Inmigración (Immigration Policy Center) según datos de diversas fuentes federales y privadas)."Sin una amplia reforma del sistema de inmigración, nuestra nación no puede experimentar una recuperación económica total", indicó el estudio."Actualmente, los trabajadores indocumentados representan un 5% de nuestra fuerza laboral. En ausencia de una reforma, este porcentaje empezaría a decrecer y empezar a pasarse a la economía informal", advirtió."Una fuerza laboral en la clandestinidad representa pérdidas tributarias", agrega.
Según fuentes privadas y gubernamentales, en Estados Unidos viven entre 11.4 y 12 millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría provenientes de América Latina. Al menos tres iniciativas de ley para regularizar a los indocumentados han sido debatidas sin resultados favorables en el Congreso entre 2005 y 2007.El estudio de IPC dijo que los ingresos por impuestos que hubiese generado una ley de reforma habrían llegado a $66 mil millones entre 2001 y 2016, según cálculos de la Oficina Congresional de Presupuesto (CBO).
Ese monto, agregó, hubiera superado largamente los $54 mil millones en "nuevos gastos directos" en ese mismo periodo por créditos tributarios retornables, los diversos programas médicos, la seguridad social y el programa de cupones de alimentos para los nuevos inmigrantes y sus familias.Los ingresos extra también hubiesen superado los $64 mil millones de "gastos discrecionales" en las labores policiales y judiciales durante 2007-2016.Igualmente, el estudio hizo notar que el poder de compra de los inmigrantes "es enorme y está en aumento".Las compras de latinos llegaron a $951 mil millones en 2008 y se espera que suban a $1,400 millones dentro de tres años.Desde 1990, esa cifra representa un incremento del 349 por ciento.
Costo por inmigrante
A mediados de 2007 Univision Interactive Multimedia (UIM) calculó que cada indocumentado pagaría entre $5 mil y $15 mil al servicio de inmigración sólo por concepto de multas y gestiones administrativas.Un plan demócrata ventilado en la Cámara de Representantes hace dos años recomendó multas por un monto de $4,920 hasta la obtención de la ciudadanía. Esto, sin contar gastos de abogado, exámenes médicos y apelaciones durante el largo y complejo proceso para salir de la clandestinidad.La Casa Blanca (del entonces presidente George W. Bush), en cambio, propuso una vía de legalización con multas de hasta $15,420 por cada indocumentado que calificara al programa, hasta jurar como ciudadano.Esto, al igual que hubiese ocurrido con la propuesta demócrata, sin contar gastos de abogado, exámenes médicos y apelaciones durante el largo y complejo proceso para transitar entre la permanencia ilegal y la ruta hacia, primero, la residencias, y después la ciudadanía estadounidense.Entre los pagos obligados si el Congreso aprueba la reforma, se incluyen la multa al inicio del proceso, el formulario I-485, para solicitar la residencia permanente, el formulario I-765 en caso de requerir permiso de trabajo, la toma de huellas digitales y finalmente el formulario N-400 para la ciudadanía estadounidense.
Al precio estimado para legalizar la estadía en Estados Unidos hay que sumar una serie de gastos adicionales que implican cada proceso migratorio. Entre ellos destacan:
Gastos de representación de abogado en caso que el extranjero tenga problemas con la justicia.
Gastos de envío de documentos al servicio de inmigración.
En aquellos casos que el servicio de inmigración niegue un trámite y el extranjero apele el fallo, deberá contratar un abogado y enviar el Formulario I-290B, que a partir de junio cuesta $585 cada vez que se envíe una apelación. Cada apelación debe hacerse en un plazo que no supere 30 días.
Si durante el trámite le vuelven a rechazar el caso y quiere apelar nuevamente, deberá pagar otros $585, más los honorarios del abogado.
La Casa Blanca reveló la semana pasada que este año el Presidente Barack Obama impulsará un debate de reforma migratoria amplia en el Congreso, que incluirá una vía de legalización.

martes, 7 de abril de 2009

Reforma migratoria ayudará a la economía


Producirá 407 mil millones en impuestos inmediatos.
Agencia EFE
LOS ANGELES - Las medidas que propone el presidente Barack Obama para impulsar el crecimiento económico no funcionarán a la perfección si no incluyen la legalización de los trabajadores indocumentados, según coinciden diversos expertos que propugnan la aprobación de una reforma migratoria.
Promesa de campaña
"La débil economía de este país no puede recuperarse al menos que se trate la situación de los 12 millones de indocumentados", dijo Jorge-Mario Cabrera Valladares, vocero de la Coalición para los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA)
"El 70 por ciento de los indocumentados son parte de la economía formal o informal y el 90 por ciento de lo que ganan generalmente se queda en el país", aseguró.Durante la campaña presidencial Obama prometió resolver la situación de los trabajadores indocumentados en los primeros cien días de gobierno, pero después cambió la promesa a un año.Varios demócratas han reconocido que la reforma migratoria no será posible a corto plazo, debido a que el presidente tiene como prioridad la economía.
Pieza clave
Cabrera Valladares sostiene que los indocumentados en Estados Unidos son una pieza clave en la maquinaria productiva del país.Según un informe del Centro de Políticas Migratorias (IPC), los obreros indocumentados constituyen el 5% de la fuerza laboral en Estados Unidos.Hasta octubre de 2006 se calculó que los trabajadores indocumentados que declaran impuestos con números de seguro social de otras personas han hecho ingresar $586 mil millones, sin que a cambio reciban beneficios.Giovanni Peri, profesor asociado en economía de la universidad de California en Davis, indica que de 1990 a 2004 los salarios de los nacidos en Estados Unidos y que estudiaron secundaria experimentaron hasta un 3,4% de incremento como producto de la inmigración.
Ingresos inmediatos
De ser legalizados todos los obreros indocumentados, se produciría un ingreso inmediato de $407 mil millones en concepto de impuestos."Cuando en 1986 Ronald Reagan firmó la ley conocida como amnistía migratoria, la economía el país estaba sumida en una profunda crisis económica y a partir de ahí el país se fue recuperando", dijo Juan José Gutiérrez, representante de la Coalición por los Derechos Plenos de los Trabajadores Inmigrantes."Las comunidades se fortalecieron, aumentaron los votantes y hasta hoy el peso económico es considerable", agregó.Gutiérrez subrayó que si la reforma migratoria de hace 23 años fue para beneficiar 3 millones de personas y eso generó prosperidad, ahora que serán 12 millones de trabajadores "sería una de las claves más importantes para la recuperación de esta economía".
En el estudio del IPC se establece que los nuevos residentes que surgieron de la llamada "amnistía migratoria" de 1986 tuvieron un incremento del 15% en sus salarios que al gastarlos en los comercios robustecieron la economía y contribuyeron a generar más empleos.En 1992, el 38 por ciento de mexicanos legalizados seis años antes habían logrado trabajos con mejores salarios, subraya el informe.Elba Pineda, estudiante de sicología de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles (Calstate LA), criticó a los políticos que auguran que una reforma migratoria llevará bastante tiempo."En todos los lugares se encuentra gente que vive arriba (del nivel de vida) de nosotros y por eso piensan así; pero sin ponerse a pensar que nosotros (los indocumentados) no podemos seguir viviendo en esas condiciones", indicó Pineda."Y por eso necesitamos esa reforma migratoria, porque si nada más están pensando en ellos y no piensan en la demás gente es muy injusto para todos", aseguró.
Que sea pronto
Por su parte, Gloria Romero, senadora demócrata del distrito 24 de California, dijo que ella exige una reforma migratoria con paso a la ciudadanía a la mayor brevedad posible."La historia de Estados Unidos es la historia de inmigrantes que vienen a este país a trabajar y así contribuyen a la economía", explicó Romero."Por eso queremos asegurarnos que los inmigrantes sean reconocidos como parte de la solución de esta arruinada economía que afrontamos", finalizó.

viernes, 27 de marzo de 2009

Dream Act

Apoye la campaña Dream Act, a favor de los estudiantes que no poseen documentos legales.
Vea nuestro artículo " Campaña de inmigración por estudiantes indocumentados".
Pueden enviar cartas, llamadas telefónicas, faxes o e-mails a la oficina de Washington o Long Island, dirigidas al Congresista Steve Israel en:
Oficina en Washington:
2457 Rayburn HOB
Washington, DC 20515
(202) 225-3335
Fax: (202) 225-5669
E-mail: a través de la página web, www.house.gov/israel
Oficina en Hauppauge:
150 Motor Parkway, Suite 108
Hauppauge, N.Y. 11788
(631)951-2210
Fax: (631) 951-3308

jueves, 26 de marzo de 2009

Campaña de inmigración por estudiantes indocumentados


Lanzan campaña por el Dream Act .La Raza pidió llamar a congresistas
Llame a su congresista y dígale que apoya el Dream Act.
Con esta frase, el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) inició una campaña nacional en apoyo a una ley que, de ser aprobada por el Congreso, daría residencia a miles de estudiantes indocumentados sobresalientes.
Vía de legalización
"Este mes la ley Desarrollo, Alivio y Educación para Menores Extranjeros -DREAM) Act- se presentó en la Cámara y el Senado", dijo la Raza en un comunicado. La iniciativa "abre una vía" para que quienes califiquen "obtengan la ciudadanía estadounidense", agregó.
La Raza añadió que el proyecto elimina "importantes barreras para el éxito de los estudiantes inmigrantes trabajadores que fueron traídos a Estados Unidos a una edad temprana y que tienen el deseo de contribuir plenamente a la sociedad americana".La organización pidió el apoyo del público a la iniciativa con llamadas telefónicas a los representantes y senadores "para ayudar a crear el impulso necesario a esta legislación"."Llame a sus representantes en el Congreso e ínstelos a patrocinar el Dream Act", apuntó La Raza.
También urgió al presidente Barack Obama que respalde y pase esta legislación en 2009.
Dream Act favorece a estudiantes sobresalientes que no tienen papeles de estadía legal en el país. Les concede una residencia temporal y, al término de sus estudios universitarios, podrán solicitar la residencia permanente al servicio de inmigración.
A finales de octubre de 2007 el Senado rechazó una moción para reabrir el debate del Dream Act. La propuesta había sido introducida el por el líder de la Cámara Alta, Harry Reid (demócrata de Nevada), quien contaba con el respaldo de al menos 50 de los 100 asientos del Senado.Tras la votación se lograron 52 votos. El proyecto requería de un mínimo de 60 para ser aprobado.
El Dream Act fue presentado por primera vez en el Congreso en 2003. Permite que estudiantes inmigrantes indocumentados que fueron criados en Estados Unidos y se graduaron de secundarias estadounidenses tengan la oportunidad de realizar sus estudios superiores y tener un camino hacia la ciudadanía.Desde ese año "más de 400 mil de los mejores estudiantes en este país se han graduado de la secundaria con ninguna esperanza de realizar sus estudios superiores", advirtió a finales de julio de 2007 La Raza."No podemos dejar que este talento continúe siendo malgastado. Ahora es la hora para que el Congreso la apruebe y permita que el tremendo potencial que estos estudiantes tienen pueda ser aprovechado por nuestras comunidades y nuestro país", enfatizó la entidad.
Los favorecidos por el Dream Act ganarían la residencia sólo si obtienen un título universitario y si durante el paso por la universidad mantienen el mismo nivel de calificaciones obtenido durante la secundaria.En 2007 fracasaron al menos tres intentos -sólo en el Senado- por aprobar el proyecto.El Dream Act no autoriza a los inmigrantes indocumentados a que reciban las ayudas financieras para sus estudios superiores, pero en caso de que algunos de ellos puedan a través del proyecto legalizar su estatus, podrían tener acceso a préstamos y programas de estudio, explicó el senador Richard Durbin (demócrata de Illinois), uno de los autores del proyecto.El proyecto es respaldado, además de La Raza, por The American Federation of Labor-Congress of Industrial Organizations (AFL-CIO), el sindicato más grande del país, así como por decenas de entidades que defienden los derechos de los inmigrantes.Detalles del planEl Dream Act permitiría que unos 65 mil estudiantes indocumentados graduados de secundaria ajusten su estatus a residente legal condicionado por seis años.
Además:
La visa de residencia temporal se otorgaría sólo si el alumno ingresó a Estados Unidos antes de los 16 años.
El alumno favorecido tiene que haber vivido en Estados Unidos durante los cinco años anteriores a la aprobación de la ley.
El estudiante tiene que poseer buen carácter moral, demostrar buen comportamiento y no tener antecedentes criminales.
Los estudiantes beneficiados ganarán la residencia legal definitiva si durante los 6 años con residencia temporal obtienen un título universitario, y si durante el paso por la universidad mantienen el mismo nivel de calificaciones obtenido durante la secundaria.
También deberán servir por lo menos dos años en las fuerzas armadas o realizar 910 horas de trabajo voluntario en programas aprobados por el departamento (ministerio) de Seguridad Nacional (DHS).

jueves, 19 de marzo de 2009

12 millones de 'sin papeles' esperan una reforma migratoria


El presidente invertirá capital político en inmigración
Jesús Ríos
Editor
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tiene una deuda con los hispanos, que le apoyaron de forma mayoritaria en las pasadas elecciones: impulsar una reforma migratoria que busque soluciones a la situación de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en el país. Esta reforma debe plantearse como parte de una reforma global de la política económica de Estados Unidos.
El presidente aseguró ayer a los legisladores demócratas hispanos que invertirá capital político en una reforma migratoria, cuyos "principios" serán revelados durante un foro en los próximos dos meses.
Así lo indicaron los miembros del grupo legislativo demócrata de la Cámara de Representantes, tras su primer encuentro con Obama sobre el tema de la inmigración ilegal en EE UU.
En declaraciones a los periodistas, los legisladores expresaron su confianza en que, con el respaldo político de Obama, se logrará este año reactivar el diálogo sobre una reforma migratoria integral.
"El presidente nos dejó claro que él es un hombre de palabra... éste es un asunto de seguridad nacional, de seguridad económica", dijo la legisldora Nydia Velázquez, presidenta del llamado Caucus Hispano.
El senador demócrata Bob Menéndez dijo que Obama les aseguró que invertirá parte de su capital político en el avance de una reforma migratoria que incluya fuertes medidas para la seguridad fronteriza y una vía para la legalización de los inmigrantes indocumentados.
Según Menéndez, los legisladores trabajarán con el presidente Obama en los "principios legislativos" de esa reforma, que serán presentados durante un foro público en los próximos dos meses con la idea de iniciar el diálogo sobre cómo corregir el maltrecho sistema de inmigración. "Él entiende que esto es un asunto de derechos civiles", afirmó el senador de Nueva Jersey.
La aprobación de un plan de reforma, reconoció Menéndez, será "una lucha", teniendo en cuenta la oposición de muchos republicanos y grupos conservadores afines.

viernes, 20 de febrero de 2009

Presidente prepara cambio en inmigración


Convocará líderes para preparar borrador de Reforma Integral en próximos meses.

LIAD con AP . El presidente Barack Obama dijo que planea convocar a líderes en el tema de inmigración para comenzar a preparar “un borrador de la propuesta de reforma integral en los próximos meses”.
“Necesitamos comenzar a trabajar en ello ahora. Va a tomar tiempo avanzar eso (la propuesta), pero estoy muy comprometido de que eso se concrete”, declaró el mandatario durante una entrevista con una radiodifusora en español en Los Angeles.
Obama agregó que su gobierno incluirá en el proceso legislativo a todos aquellos involucrados en asuntos de reforma migratoria para que “piensen cómo vamos a enfrentar este problema”.
“Políticamente va a ser difícil. Probablemente va a ser más difícil que antes, en parte porque la economía ha empeorado”, indicó el presidente en la entrevista en el programa “Piolín por la mañana”, de KSCA (101.9 FM), de Univision Communications.
Obama añadió que, por ahora, se está enfocando en la economía, vivienda y “asegurarme que la gente se sienta un poquito más segura”.
“A la vez, junto a las organizaciones pro derechos de inmigrantes... les pido que comiencen a dar ideas respecto a las estrategias que vamos a usar en el Congreso”, puntualizó.
También, el presidente manifestó que antes de la reforma migratoria se enfocaría en mejorar el sistema actual de inmigración, indicando que le gustaría agilizar y reducir el del proceso de nacionalización.
En el programa dirigido a los latinos, Obama pidió que la comunidad hispana siga activa cívicamente.
“Es muy importante que la comunidad latina siga involucrada en política”, resaltó el presidente.